La mañana de este miércoles fue deportado el primer grupo de 100 migrantes, la mayoría de ellos venezolanos, que habían llegado a la frontera norte de Chile.

En un avión de la Fuerza Aérea Chilena, que partió desde Iquique y hará paradas en Caracas y Bogotá, fueron expulsados los inmigrantes, quienes portaban trajes de bioseguridad.

El ministro de Defensa de Chile, Baldo Prokurica, aseguró que se trata de personas que “no respetan las normas de nuestro país, lo hacen por ingresos ilegales, sin visas”.

El funcionario explicó que “no hay ningún país del mundo que abra sus fronteras y genere un problema para quienes llegan engañados por traficantes de inmigrantes y por expectativas que no se cumplen, que pueden terminar dañando a nuestra gente, a nuestro país con una sobrecarga en el sistema sanitario y en el sistema económico. No somos capaces de soportar una inmigración ilegal y abultada“.

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