Los pasajeros del crucero Zaandam finalmente pudieron este viernes salir de sus camarotes y desembarcaron en Fort Lauderdale, en Florida, luego de estar varado durante más de 10 días después de que cuatro personas murieran de coronavirus y se confirmaran nueve casos adicionales a bordo.

Se espera que el desembarco de pasajeros continúe hasta el sábado, informaron autoridades. 13 personas en fueron desembarcadas primero y transportadas a hospitales estatales, que ya están lidiando con un importante flujo de pacientes con coronavirus. Después de un chequeo realizado por paramédicos, las personas sin síntomas de COVID-19 fueron llevadas en autobuses directamente al aeropuerto, escoltados por agentes en motocicletas.

Antes de desembarcar, los pasajeros recibieron instrucciones de usar mascarillas todo el tiempo y ponerse en cuarentena durante 14 días al llegar a casa.

El jefe de policía del condado Broward, Gregory Tony, mandó a más de 70 agentes para desembarcar y transportar a los pasajeros.

“Es mucho trabajo humano, pero vale la pena. No queremos que muera nadie en las embarcaciones”, dijo Tony, y agregó que no había por qué seguir rechazando al navío. “No es un barco pirata… estos son nuestros hermanos y hermanas en este planeta”.

En cuanto a quienes necesitan atención médica, funcionarios de salud del condado dijeron en un comunicado que 10 de los pacientes fueron llevados a su hospital en condición moderada, mientras que tres más fueron llevados a otro hospital local. Quienes tienen síntomas leves, en tanto, se quedarán a bordo hasta su recuperación.

El buque había partido de Buenos Aires, Argentina, el 7 de marzo con destino a Chile, pero tras confirmarse el brote de COVID-19 ningún país quiso permitir su llegada a puerto. Finalmente Panamá le permitió de manera excepcional cruzar el Canal para dirigirse así a Fort Lauderdale, donde la compañía tiene uno de sus cuarteles generales. El buque estaba oficialmente a la deriva desde el 22 de marzo, fecha en la que había informado de los decesos y de otras personas con síntomas.

Sin tocar tierra llevan todavía más tiempo. La última vez que pudieron bajar los pasajeros fue en Punta Arenas, Chile, el 14 de marzo. Todos los puertos en el viaje desde allí hasta Florida se les cerraron.

En Panamá el Zaandam se unió al Rotterdam, otro crucero de Holland America Line, y pudo traspasarle sus pasajeros asintómaticos. Desde entonces ambos buques han estado navegando juntos y los dos recibieron el permiso de atracar en Everglades.

Por lo menos cuatro autobuses llevaron a los primeros pequeños grupos al aeropuerto internacional Fort Lauderdale-Hollywood la mañana del viernes, en donde abordaron dos aviones rumbo a Toronto y Atlanta, indicaron funcionarios.

Carnival Cruise dijo que su último crucero con pasajeros que llegará a Estados Unidos desde la declaración de la pandemia será el Coral Princess, cuyo arribo a Port Everglades está previsto para el sábado con más de 1.000 pasajeros que han estado aislados en sus camarotes, incluidos 12 con casos confirmados de COVID-19.

La Guardia Costera de Estados Unidos indicó que cientos de tripulantes deberán permanecer en las docenas de cruceros que están atracados o esperando en las costas de Florida, y que las líneas de cruceros deberían prepararse para atender a los casos más serios de personas enfermas a bordo para evitar agregar más presión al sistema de salud de Florida.

Por KELLI KENNEDY y WILFREDO LEE (Associated Press)

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