En dictador de Venezuela, Nicolás Maduro, en Caracas

El dictador de Venezuela, Nicolás Maduro, puso este martes una nueva condición para sentarse a dialogar con la oposición y empezar la negociación planteada por el presidente interino, Juan Guaidó.

El dirigente chavista, exigió como nueva condición que sea un acto público, con periodistas, con cámaras y sin secretismo, para que el país conozca todos los detalles.

Sin embargo, sobre Maduro pesan varias acusaciones por crímenes de lesa humanidad, así como sanciones contra él y varios funcionarios de su régimen por parte de EEUU y otros países.

Ante este escenario y debido a que no goza del reconocimiento de casi 60 países, Maduro había puesto en días recientes tres condiciones para dialogar con la oposición: que le levanten las sanciones, que reconozcan los poderes controlados por su dictadura, así como la devolución de cuentas bancarias y activos confiscados que usaba para actos de corrupción.

En vista de que las tres condiciones anteriores son prácticamente inviables, Maduro se jugó una nueva carta para tratar de conseguir de manera desesperada la legitimidad de la que carece, presionando a la oposición con una nueva propuesta disfrazada de democrática.

“Si vamos a reunir la mesa, tiene que ser un acto público, con cámaras y periodistas, con comunicados, fotografías, imágenes y transparencia, cero secretismo, como debe de ser (…) las reuniones deben ser públicas y el país debe conocer los detalles”, dijo el dictador durante un acto del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

Sin embargo, el Maduro recordó además, que los otros puntos son claves para el desarrollo de las negociaciones. Es decir, que si no lo reconocen a él como presidente, así como a los poderes que autoritariamente controla y si no le devuelven las cuentas que le confiscaron, no habrá acto público, ni cámaras, ni periodistas, en conclusión, no habrá diálogo.

Según Maduro, es un logro suyo que la oposición haya aceptado el diálogo con la mediación de Noruega, pese a que la propuesta la hizo Guaidó.

El presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó

El presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó

“Por fin logramos que se sentaran todos, yo quiero diálogo, en bases a una agenda nacional de beneficio del país”, reiteró el dictador.

Maduro advirtió que “ese diálogo no es un diálogo de bobos, es un diálogo para plantear la cruda realidad de Venezuela (…) con una agenda realista”.

Por otra parte, el dirigente socialista dijo que la comisión noruega que mediará las conversaciones, ante la que se plantearán “con crudeza los puntos de interés”, ya está en el país, aunque no detalló por cuántos miembros está formada ni la fecha en la que llegó a Venezuela.

Explicó que, ayer, el presidente del Parlamento chavista, Jorge Rodríguez, se reunió con los noruegos para adelantarles las condiciones marcadas y para poner “los puntos sobre la mesa”.

De momento, tal y como manifestó Maduro, no hay fecha ni lugar para comenzar las negociaciones y las hojas de ruta tanto del régimen como de la oposición son, a priori, incompatibles.

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