Nicolás Maduro (Archivo)

El ministro de Defensa israelí, Beny Gantz, denunció este martes que “Irán transfiere armas y petróleo a Venezuela” y que la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria iraní opera también en Sudamérica.

Si bien Gantz no brindó más detalles sobre estas operaciones, sí las enmarcó dentro de lo que describió como la “exportación del terrorismo iraní” bajo la directiva del líder supremo, Alí Khamenei.

En octubre, el nuevo gobierno iraní destacó la importancia del vínculo con Caracas. “América Latina, en concreto Venezuela, es una de las prioridades de la diplomacia económica de Irán y estamos determinados a desarrollar nuestras relaciones con estos países”, indicó el mandatario Ebrahim Raisi. Y en los últimos meses el régimen persa ha hecho llegar buques petroleros a los puertos venezolanos.

Llegada del buque iraní "Fortune" a la refinería El Palito, en Puerto Cabello, Venezuela (Reuters)

Llegada del buque iraní «Fortune» a la refinería El Palito, en Puerto Cabello, Venezuela (Reuters)

La denuncia del ministro israelí tuvo lugar durante una conferencia de política y seguridad en la Universidad Reichman de Israel, en la cual advirtió también que, en 2018, Teherán utilizó drones para “intentar transferir explosivos desde Siria a terroristas” en el territorio ocupado de Cisjordania.

En aquel caso, agregó, vehículos aéreos no tripulados iraníes partieron desde el aeropuerto T4 en Siria cargados con explosivos que, según análisis de inteligencia israelíes, intentaban transferir a milicianos palestinos en Cisjordania.

El líder supremo de Irán, el gran ayatolá Alí Jamenei (Europa Press/Archivo)

El líder supremo de Irán, el gran ayatolá Alí Jamenei (Europa Press/Archivo)

Por otra parte, enfatizó que Irán utiliza dos bases militares, en la región de Chabahar y en la isla de Qeshm, para realizar ataques marítimos y para almacenar drones.

Esta denuncia llega poco antes del reinicio la semana que viene de las negociaciones entre Irán con el llamado Grupo 5+1, integrado por Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Reino Unido y Alemania, para revivir el acuerdo nuclear de 2015, y a las que Israel se opone fervientemente.

Durante la misma conferencia en la que realizó su denuncia Gantz, el primer ministro israelí, Naftali Benet, se refirió a estas negociaciones e indicó que “incluso si hay un regreso al acuerdo, Israel no será parte y por ende no estará obligado por él”, en clara alusión a la ya repetida amenaza israelí de llevar a cabo un ataque contra Irán para evitar que logre hacerse con armas nucleares.

“El Estado de Israel debe mantener su capacidad de actuar y su libertad de acción, en cada situación y bajo cualquier circunstancia política”, agregó Benet.

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