Foto de archivo de las Milicias Bolivarianas (EFE)

Al menos 100.000 miembros de la Milicia Bolivariana de Venezuela, una unidad de civiles afectos al chavismo, uniformados y armados que fue incorporado como un componente especial de las Fuerzas Armadas, se desplegarán durante las elecciones locales y regionales de mañana, informaron este sábado fuentes castrenses. “La Milicia Bolivariana completa y complementa las operaciones de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB). En cuanto a ese completamiento, tenemos desplegados, hasta el momento, 100.000 milicianos”, dijo el comandante de ese cuerpo, mayor general Wistohor Chourio Andrade.

Entre sus funciones estará la “seguridad y bioseguridad en los centros electorales”, así como la “seguridad en instalaciones estratégicas y unidades de reacción rápida”.

Acerca de la defensa militar, el alto oficial explicó que están “desplegados en todo el territorio nacional”.

En 2020 hubo una reforma de las Fuerzas Armadas promovida por la polémica y hoy extinta Asamblea Nacional Constituyente, que asumió de facto las funciones del Parlamento, entonces con mayoría opositora. Dicha reforma incluyó a la Milicia Bolivariana como un “componente especial” de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), quince años después de haber sido creada como fuerza “complementaria” de civiles armados afectos al chavismo.

Bajo la nueva norma, la Milicia adquirió atribuciones especiales en materia de inteligencia y contrainteligencia, además de su misión de “registrar, organizar, equipar, adiestrar y adoctrinar al pueblo a objeto de contribuir con la seguridad de la nación”, por lo que varios expertos y militares retirados consideran que sus miembros actúan como espías del Gobierno donde están desplegados.

La fraudulenta Asamblea Nacional Constituyente incluyó a la Milicia Bolivariana como un “componente especial” de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), quince años después de haber sido creada como fuerza “complementaria” de civiles armados afectos al chavismo. (AP)

La fraudulenta Asamblea Nacional Constituyente incluyó a la Milicia Bolivariana como un “componente especial” de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), quince años después de haber sido creada como fuerza “complementaria” de civiles armados afectos al chavismo. (AP)

Venezuela vivirá este domingo unas elecciones locales y regionales que servirán para tomar el pulso político de un país en el que la polarización ha ido dejando paso a la desidia y que supondrá la primera vez, desde 2017, en que la oposición llama a sus simpatizantes a acudir a las urnas.

Tras hacer varios llamados a la abstención, el principal reto de los detractores del régimen de Nicolás Maduro es el de seducir a una ciudadanía mayoritariamente cansada y que, según las encuestas, quiere un cambio en el país. No obstante, los numerosos llamados a no participar en los años previos han hecho mella en los posibles simpatizantes de la oposición, que desconfían ahora de acudir a las urnas al considerar que las condiciones no son óptimas, lo que hace presumir una alta abstención.

A esa abstención se suma la migración que la ONU estima en cerca de 6 millones de venezolanos que han abandonado su país en los últimos años, la mayoría de ellos, mayores de edad. El número supone, según distintas estimaciones, cerca de un 25 % del censo electoral que tampoco acudirá a las urnas este domingo.

Del otro lado, el chavismo ha tratado de cerrar filas y mostrar una imagen de unidad tras las primarias abiertas que celebró el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) el pasado agosto. En aquella ocasión se mostraron amplias grietas que derivaron incluso en peleas entre simpatizantes de distintos aspirantes a conseguir la nominación del PSUV.

El caso más llamativo lo protagonizaron dos familiares del fallecido presidente Hugo Chávez, su hermano Argenis y un sobrino del mandatario con su mismo nombre. Ambos trataban de convertirse en candidatos a gobernador del estado Barinas, región natal de Chávez, y sus seguidores se enzarzaron en varias peleas durante la pequeña campaña de primarias que finalmente ganó Argenis, actual mandatario regional.

Uno de los rasgos más peculiares de esta campaña ha sido la eliminación, por parte de muchos candidatos, del color rojo que identifica al partido e, incluso, la ocultación con mayor o menor éxito de las siglas del PSUV. Eso sí, los ojos de Chávez, símbolo del movimiento, han estado muy presentes, como es habitual, en un intento, según diferentes expertos, de vincularse a su líder, eludiendo la escasa aprobación que tiene su sucesor, Nicolás Maduro.

La gran novedad en estas elecciones será la presencia de una MOE-UE, la primera que envía el bloque comunitario en 15 años.Pese a las múltiples confusiones -algunas interesadas- que ha generado, la MOE-UE está desarrollando su labor y emitirá su informe preliminar el próximo martes, dos días después de los comicios, tal y como es habitual.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *