El ministro chavista Tareck El Aissami declaró que autoridades habían frustrado un atentado con explosivos en Carabobo y arrestado a dos sospechosos que presuntamente fueron asesorados por el gobierno de Iván Duque y la CIA

El régimen de Venezuela denunció este viernes un frustrado “plan terrorista” contra una de las principales refinerías del país y acusó a las autoridades de la vecina Colombia y Estados Unidos de apoyar el supuesto complot.

El ministro de Petróleo, Tareck El Aissami, dijo que dos hombres de nacionalidad venezolana fueron detenidos el jueves con material explosivo con el que pretendían “detonar y destruir” la refinería de El Palito (estado Carabobo, centro), con capacidad para procesar 140.000 barriles diarios de combustible.

“Todo este plan terrorista fue preparado en Colombia por desertores de la Fuerza Armada (…), quienes gozan de protección y apoyo por parte del gobierno de Iván Duque”, expresó El Aissami en una declaración transmitida por la televisión estatal, en la que mostró explosivos y detonadores sobre un mesón. Y, según el funcionario, la CIA y la Agencia de Seguridad Nacional estadounidenses “asesoraban” a los involucrados.Vista de la refinería El Palito, complejo para refinación de petróleo, ubicado en el estado Carabobo (EFE/ MIGUEL GUTIERREZ/Archivo)

Vista de la refinería El Palito, complejo para refinación de petróleo, ubicado en el estado Carabobo (EFE/ MIGUEL GUTIERREZ/Archivo)

El Aissami señaló que los presuntos atacantes también planeaban volar un oleoducto que suministra gasolina desde la refinería hasta la estación de distribución de Yagua. El Palito detuvo la producción de gasolina a principios de este mes.

El ministro chavista aseguró que los arrestados “han confesado todo” y no presentó pruebas que sostengan la acusación contra Bogotá o Washington.

El régimen de Nicolás Maduro constantemente denuncia planes de violencia e incluso magnicidio por los que suele responsabilizar a Duque y a la saliente administración de Donald Trump.

Así fue el pasado 30 de octubre, después de una explosión sin víctimas en la principal refinería del país, Amuay, con capacidad de 645.000 barriles por día.Tareck El Aissami junto a Nicolás Maduro

Tareck El Aissami junto a Nicolás Maduro

Dirigentes opositores y sindicalistas petroleros sostuvieron entonces que el estallido se habría producido por una falla en actividades para reactivar ese centro de refinación, cuando Venezuela enfrenta una crónica escasez de combustible por los años de desinversión, falta de mantenimiento en la infraestructura de PDVSA y el efecto de las sanciones estadounidenses que han restringido las importaciones de gasolina.

Con capacidad instalada para procesar 1,3 millones de barriles diarios de crudo y combustibles, el sistema refinador venezolano a duras penas funcionó a 12% de su potencial en el primer trimestre de 2020, según cifras proporcionadas a la AFP por fuentes de la industria. El régimen chavista dice haber recuperado la operatividad de las refinerías, pero el desabastecimiento de combustible persiste.

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