Más allá de formar parte de la dirección de los hospitales, los militares en Venezuela tienen el control de los centros de salud pública, generado graves problemas a los médicos. Uno de los casos más llamativos es el del Hospital Calles Sierra del estado Falcón, donde se han denunciado diferentes casos de abuso durante los últimos años.

Militares que dan órdenes a los médicos, ignorando las recomendaciones de los profesionales de la salud, y dificultando el ejercicio de su vital labor, especialmente frente a la pandemia. La tendencia de militarización del sector de la salud no es algo nuevo en el país, ya que inició con el nombramiento del Mayor General Jesús María Mantilla Oliveros como Ministro de Salud por parte de Hugo Chávez en el año 2007.

En un reportaje de Sebastiana Barráez para Infobae se detallaron los distintos abusos del personal militar responsable del Hospital Calles Sierra y con influencias en el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS). Entre las irregularidades descritas se especificó el ingreso de familiares y amigos de quienes dirigen el cetro hospitalario; así como la entrada de personas ajenas al hospital incluso a zonas restringidas, sin respetar las normas de protección sanitaria.

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Joelvic José Delgado Colina, Sargento Primero retirado de la Guardia Nacional, fue señalado en el reportaje como el responsable de las acciones mencionadas debido que es el encargado de la vigilancia del hospital. En varias ocasiones, mujeres médicos han denunciado acoso por parte del militar, e incluso algunas se han visto en la necesidad de abandonar su trabajo en el centro de salud.

Médicos militares hospital venezuela
Dos médicos detenidas en 2020, trabajadoras del hospital Calles Sierra de Falcón – Foto cortesía

El 24 de abril del 2020, efectivos de seguridad detuvieron a dos doctoras del hospital después de una revisión de dormitorio ordenada por Delgado Colina. «Un funcionario de la Guardia Nacional entró al baño y mira rápidamente, después se sube a la cama y saca del techo una bolsa con ampollas», relata la historia descrita en el reportaje. Posterior a esto, funcionarios de la Policía Nacional detuvieron a las mujeres y las llevaron a la sede de la PNB, donde las esposaron y desnudaron para requisarlas.

Luego de pasar un día entero esposadas, el procedimiento continuó coN la llegada de la Fiscal Superior. Al no existir pruebas en su contra, ambas mujeres fueron dejadas en libertad al día siguiente después de la audiencia.

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