Las desesperadas medidas de los venezolanos ante la falta de agua en medio de la pandemia de coronavirus

Hombres equipados con flotadores vadean el agua acumulada en un túnel abandonado con la ayuda de una línea de seguridad mientras trabajan en al reparación de una canalización de agua creada por ellos, en el vecindario Esperanza, en Caracas, Venezuela, el 11 de junio de 2020. El suministro de agua en Venezuela es tan precario que en vecindarios pobres empiezan a gestionar canalizaciones privadas o a excavar pozos poco profundos.

El suministro es todavía más importante hoy en día para protegerse de la enfermedad. La crisis ha empezado a llevar a los residentes a unirse para montar su propio sistema y excavar pozos en sus casas

El colapso económico de Venezuela ha dejado a la mayoría de los hogares sin un suministro de agua corriente confiable, por lo que Iraima Moscoso, una residente en Caracas, vio el agua que se acumulaba en el interior de una obra abandonada como la solución al sufrimiento de miles de sus pobres vecinos.

Hacía mucho que los obreros habían dejado de trabajar en un túnel de autopista que cruzaba la montaña sobre ellos. Sin embargo, el agua de manantial seguía acumulándose dentro del viaducto y discurría, malgastada, por delante de sus casas. La empresa de construcción también había dejado atrás rollos de tubo.

Un hombre, con mascarilla para protegerse del coronavirus, empuja un carrito lleno de recipientes de agua vacíos mientras va, acompañado de una niña, en busca de agua, en Caracas, Venezuela, el 20 de junio de 2020. Sin agua corriente en sus casas, los residentes no tienen más opción que salir a buscarla, violando la cuarentena decretada en todo el país para combatir la pandemia. (AP Foto/Ariana Cubillos)

Moscoso, de 59 años, reunió a sus vecinos para recuperar los materiales y construir su propia canalización, aprovechando la enorme laguna del túnel y llevando el suministro hasta sus casas. Ahora, no dependen del precario sistema de la ciudad y disfrutan de lo que muchos venezolanos consideran un lujo.

“Todo el mundo está agarrando agua”, dijo Moscoso, sentada en las escaleras de su vecindario de casas de bloques de concreto en una colina. “Todo el mundo está beneficiándose”.

Un residente llena un recipiente con el agua distribuida por un camión cisterna gubernamental en el vecindario de Petare, en Caracas, Venezuela, el 15 de junio de 2020. El gobierno de Nicolás Maduro ha acusado a sus enemigos políticos de sabotear estaciones de bombeo, y recientemente celebró la compra de una flota de 1.000 camiones “súper cisterna” a China para llevar agua a los residentes. (AP Foto/Ariana Cubillos)
Una mujer desenreda un cable eléctrico y una manguera para bombear agua desde un gran recipiente proporcionado por un camión cisterna del gobierno, en el vecindario humilde de Petare, en Caracas, Venezuela, el 10 de junio de 2020. La crisis de agua no es nada nuevo en Venezuela, pero el agua es todavía más importante hoy en día para protegerse de la pandemia del coronavirus. (AP Foto/Ariana Cubillos)
Una mujer lava sus mascarillas con agua corriente de la montaña Ávila, en Caracas, Venezuela, el 21 de junio de 2020. La crisis de agua no es nada nuevo en Venezuela, pero el agua es todavía más importante hoy en día por la pandemia del coronavirus. (AP Foto/Matías Delacroix)

La crisis de agua no es nada nuevo en Venezuela, pero ha empezado a llevar a los residentes a tomar medidas extraordinarias: desde unirse para montar su propio sistema hasta excavar pozos poco profundos en sus casas. El agua es todavía más importante hoy en día para protegerse de la pandemia de coronavirus.

Los críticos del régimen socialista de Nicolás Maduro achacan los fallos crónicos de la infraestructura a los años de corrupción y mala gestión, que han provocado también fallos en el suministro eléctrico y destruyeron la en su día próspera industria petrolera nacional.

Un hombre, con mascarilla para protegerse del coronavirus, empuja un carrito con un recipiente que llenó de agua en un grifo callejero, en Caracas, Venezuela, el 20 de junio de 2020. El suministro de agua en Venezuela es tan precario que en vecindarios pobres empiezan a gestionar canalizaciones privadas o a excavar pozos poco profundos. (AP Foto/Ariana Cubillos)
Varios cubos, algunos de ellos llenos con agua proporcionada por un camión cisterna gubernamental, en la sala de estar de una casa en el vecindario de Petare, en Caracas, Venezuela, el 15 de junio de 2020. El colapso económico de Venezuela ha dejado a la mayoría de los hogares sin un suministro de agua corriente confiable. (AP Foto/Ariana Cubillos)

Se estima que el 86% de los venezolanos reportó problemas con el suministro de agua, incluyendo un 11% que no tiene, según una encuesta realizada por la ONG Observatorio Venezolano de Servicios Públicos entre 4.500 residentes en abril.

María Eugenia Gil, de la fundación sin ánimo de lucro de Caracas Clear Water Foundation, dijo que los residentes no tienen más opción que buscar el agua, saltándose la cuarentena decretada en todo el país para frenar el coronavirus. Se están exponiendo a la enfermedad o propagándola entre los demás, agregó.

“La gente no tiene más alternativa. No puedes quedarte en tu casa trancado si no tienes agua”, apuntó.

Un trabajador controla la manguera de un camión cisterna del gobierno mientras distribuye agua entre los residentes del barrio pobre de Petare, en Caracas, Venezuela, el 21 de mayo de 2020. El gobierno de Nicolás Maduro ha acusado a sus enemigos políticos de sabotear estaciones de bombeo, y recientemente celebró la compra de una flota de 1.000 camiones “súper cisterna” a China para llevar agua a los residentes. (AP Foto/Ariana Cubillos)
Residentes en el vecindario La Lira protestan por la falta de servicios públicos, incluyendo agua, en Caracas, Venezuela, el 21 de mayo de 2020. Se estima que el 86% de los venezolanos reportó problemas con el suministro de agua, incluyendo un 11% que no tiene, según una encuesta realizada por la ONG Observatorio Venezolano de Servicios Públicos entre 4.500 residentes en abril. (AP Foto/Matias Delacroix)
Un niño sube unas escaleras cargado con dos recipientes vacíos que llenará con el agua suministrada por un camión cisterna del gobierno, en el vecindario de Petare, en Caracas, Venezuela, el 15 de junio de 2020. El colapso económico de Venezuela ha dejado a la mayoría de los hogares sin un suministro de agua corriente confiable. (AP Foto/Ariana Cubillos)

El gobierno ha acusado a sus enemigos políticos de sabotear estaciones de bombeo, y recientemente celebró la compra de una flota de 1.000 camiones “supercisterna” a China para llevar agua a los residentes.

Pero esta no es la solución para Arcangel Medina, de 66 años, que reclutó a jóvenes de su vecindario para excavar durante cinco días hasta que encontraron agua a 4 metros (13 pies) de profundidad. Compró tuberías valoradas en 200 dólares y un motor eléctrico para poder compartir el agua con otras casas.

“Tenemos como cuatro meses que el agua no llegaba”, dijo Medina, quejándose de que cuando las tuberías municipales funcionaban cada dos semanas, de los grifos salía agua sucia.

Un hombre empuja el armazón de un carrito de bebé con recipientes que llenó de agua en un grifo callejero, en Caracas, Venezuela, el 20 de junio de 2020. El suministro de agua en Venezuela es tan precario que en vecindarios pobres empiezan a gestionar canalizaciones privadas o a excavar pozos poco profundos. (AP Foto/Ariana Cubillos)
Una mujer, con mascarilla para protegerse del coronavirus, empuja un carrito con recipientes llenos de agua, en Caracas, Venezuela, el 20 de junio de 2020. Se estima que el 86% de los venezolanos reportó problemas con el suministro de agua, incluyendo un 11% que no tiene, según una encuesta realizada por la ONG Observatorio Venezolano de Servicios Públicos entre 4.500 residentes en abril. (AP Foto/Ariana Cubillos)
Un auto circula con un enorme recipiente de plástico con agua sobre el techo, en el vecindario humilde de Petare, en Caracas, Venezuela, el 5 de junio de 2020. Se estima que el 86% de los venezolanos reportó problemas con el suministro de agua, incluyendo un 11% que no tiene, según una encuesta realizada por la ONG Observatorio Venezolano de Servicios Públicos entre 4.500 residentes en abril. (AP Foto/Ariana Cubillos)
Un hombre limpia el interior de un contenedor de agua situado sobre el tejado de su casa en el vecindario de San Agustín, en Caracas, Venezuela, el 17 de mayo de 2020. La escasez de agua sigue agravándose en Venezuela en un momento en que la amenaza del coronavirus hace que lavarse las manos sea aún más crítico. (AP Foto/Matías Delacroix)

“Es una bendición”, afirmó Medina, uno de la docena de residentes de su sector que tomó esa drástica medida. Después tuvo que averiguar cómo deshacerse de la pila de tierra acumulada en la calle delante de su vivienda.

Moscoso, quien organizó a sus vecinos para construir su propia canalización, estima que 5.000 personas del barrio tienen agua ahora. Comenzó a funcionar en mayo, explicó Moscoso, quien trabaja en la alcaldía.

Su tubería comienza en la boca del túnel abandonado y recorre 1.000 metros (3.200 pies) por debajo de una autovía, colgada de postes eléctricos en una calle de la ciudad y hasta sus casas.

Una mujer con mascarilla se gira tras ser llamada por un amigo, en el túnel de la autopista Baralt en Caracas, Venezuela, el 7 de junio de 2020. Sin agua potable distribuida por el gobierno, los vecinos del vecindario de Esperanza se han organizado para buscar su propio suministro, aprovechando el agua almacenada en el interior de un túnel inacabado. (AP Foto/Matías Delacroix)
Una niña, con mascarilla para protegerse del coronavirus, juega con su patinete dentro de una fuente vacía en el paseo de Los Próceres, en Caracas, Venezuela, el 26 de abril de 2020. Se estima que el 86% de los venezolanos reportó problemas con el suministro de agua, incluyendo un 11% que no tiene, según una encuesta realizada por la ONG Observatorio Venezolano de Servicios Públicos entre 4.500 residentes en abril. (AP Foto/Matías Delacroix)
Un niño salta a una zanja que canaliza el agua de un túnel abandonado en Caracas, Venezuela, el 6 de junio de 2020. Hacía mucho que los obreros habían dejado de trabajar en un túnel de autopista que cruzaba la montaña. Sin embargo, el agua de manantial seguía acumulándose dentro del viaducto y discurría, malgastada, por delante de las casas. (AP Foto/Matías Delacroix)

Otros cuatro vecindarios tienen canalizaciones similares también desde el túnel.

El agua es perfectamente segura para su consumo, dijo Moscoso tomando un vaso para demostrarlo. No quiso decir cuánto les había costado recuperar las tuberías abandonadas señalando que no había tenido tiempo de sumar los gastos.

“Para mí no tiene precio”, aseguró.

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