El enviado especial del gobierno de Donald Trump para Venezuela dijo el martes que se impondrán más sanciones contra el régimen chavista para «forzarlo a negociar seriamente»

El enviado especial de estados Unidos para Venezuela, Elliott Abrams, declaró el martes que el gobierno de Donald Trump considera que las condiciones para las elecciones legislativas de diciembre en el país sudamericano son “mucho peores” que las de las presidenciales de 2018, cuando la reelección del dictador Nicolás Maduro fue considerada un fraude por decenas de países.

Desde enero de 2019, cuando Maduro asumió su segundo mandato, Washington ha aumentado la presión sobre Caracas. “La política en general es impedir que el régimen tenga ingresos y continuar presionando contra las formas en que opera, particularmente en el sector petrolero y el sector del oro”, dijo Abrams en una rueda de prensa telefónica. “No tengo ninguna duda de que esto continuará y se impondrán más presiones a través de sanciones y también de actividades diplomáticas”.

Y también dijo que ha mantenido conversaciones con la delegación del diálogo de paz en Noruega. “Fue un viaje difícil por la pandemia, pero siempre estamos esperanzados en que sea posible una negociación. El propósito de la presión contra Maduro es forzarlo a negociar seriamente”, señaló.

Nicolás Maduro se hizo eco de estas declaraciones y este miércoles le respondió durante un mensaje televisado en Venezuela. “Elliot Abrams… que está en cuarentena metido en su casa. Mi saludo a Elliot. Está pendiente la conversación. Ya me llegó tu mensaje, Elliot Abrams, ya sabes. De acuerdo con lo que me dices. Vamos pa’ ‘lante”, comentó.Elliot Abrams (Foto: NICHOLAS KAMM / AFP)

Elliot Abrams (Foto: NICHOLAS KAMM / AFP)

El Consejo Nacional Electoral (CNE) venezolano convocó para el 6 de diciembre la votación para elegir a los miembros de la unicameral Asamblea Nacional para el periodo 2021-2026.

Pero muchos partidos políticos ya anunciaron un boicot dado que desconocen el CNE nombrado por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), de línea oficialista. Designar a esas autoridades corresponde por ley al Legislativo, actualmente encabezado por el presidente encargado Juan Guaidó. El TSJ también suspendió las directivas de dos partidos opositores para reemplazarlas por cúpulas afines a Maduro.

El gobierno de Trump impone regularmente medidas punitivas contra Maduro y su entorno, pero el líder chavista se ha mantenido en el poder con apoyo de Rusia y China, sus principales acreedores, y últimamente, de Irán.

Consultado sobre la reciente visita a Caracas de una delegación de Noruega, casi un año después del final de un intento de Oslo de mediar entre el régimen de Maduro y el equipo de Guaidó, Abrams dijo estar en contacto con los diplomáticos del país europeo, pero se mostró escéptico sobre la posibilidad de negociar “seriamente” una transición hacia la democracia.

“No puedo decir que sea particularmente optimista sobre este viaje porque parece que el régimen ha decidido que continuará con esta farsa de elección”, dijo Abrams.

“Pero siempre es alentador ver a los noruegos permanecer activos y comprometidos. Y si llegamos al punto de tener una negociación en el próximo mes o el próximo año, creo que es perfectamente razonable que Noruega sea clave para eso”, añadió.

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