Migrantes venezolanos caminan por un sendero después de usar un cruce ilegal en la frontera con Bolivia, en Colchane, Chile. 8 de febrero de 2021. REUTERS/Álex Díaz

Un completo fracaso resultó el “Plan Retorno a la Patria” que anunció el presidente de Venezuela Nicolás Maduro para sus ciudadanos afectados tras la realización de una marcha anti migrante que concluyó con la quema de sus pertenencias en Chile.

El sábado 25 de septiembre se realizó en la ciudad de Iquique, al norte de Chile, una marcha bajo la consigna “No + Migrantes” en contra de los ciudadanos venezolanos que han llegado masivamente a esta localidad escapando de la crisis económica, sanitaria y política que afecta a Venezuela.

Alrededor de 5 mil personas marcharon con banderas chilenas y gritos xenófobos denunciando la poca preocupación del gobierno del presidente Sebastián Piñera por la llegada de los migrantes venezolanos a Iquique, quienes han colapsado playas y plazas con campamentos improvisados ante la falta de albergues.

Esta convocatoria terminó con la quema de un campamento de migrantes y con múltiples enfrentamientos entre iquiqueños y venezolanos que dieron la vuelta al mundo.

Por esta situación es que el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ordenó reiniciar el “Plan Retorno a la Patria” establecido el 2018, cuyo objetivo es repatriar a los ciudadanos venezolanos que escaparon de las consecuencias del régimen. Según el gobierno venezolano, son 2.462 las personas que han abandonado Chile para retornar a su país de origen desde el inicio de este programa.

Grupo de personas queman carpas que eran utilizadas por extranjeros para pernoctar en plazas y playas, durante una marcha contra la migración irregular este sábado, en Iquique (Chile). EFE/Johan Berna

Grupo de personas queman carpas que eran utilizadas por extranjeros para pernoctar en plazas y playas, durante una marcha contra la migración irregular este sábado, en Iquique (Chile). EFE/Johan Berna

La misión de intentar convencer a los migrantes venezolanos recayó sobre el Embajador de Venezuela en Chile, Arévalo Méndez, quien viajó hasta Iquique y luego se trasladó a los campamentos improvisados de sus compatriotas para ofrecer un viaje de repatriación. “Ofrecemos un retorno a Venezuela, ¿cuándo? Es posible en grupo esta misma semana. Si reunimos 50 acá en Iquique que quieran irse, el avión pasaría a recogerlos acá”, dijo Arévalo en un audio publicado por el medio de comunicación chileno T13.

Sin embargo lo que no se esperaba el embajador venezolano era la reacción de sus compatriotas, quienes se negaron una y otra vez a aceptar la propuesta de la autoridad para volver a Venezuela.

“No queremos saber nada de Venezuela hasta que tengamos algo”, expresaron los migrantes venezolanos a Arévalo. “El salario mínimo en Venezuela son 3 dólares y una cubeta de huevos” y “agarre ese avión y se vuelva a su país solo”, fueron algunas respuestas que recibió la autoridad.

Ante la negativa de los migrantes para volver a Venezuela el embajador se defendió manifestando que “estas son consecuencias del bloqueo, en 2015 la situación era distinta”. La autoridad agregó que el gobierno de Venezuela tiene el ánimo de colaborar para solucionar el problema migratorio que sufre Chile mediante la repatriación de ciudadanos venezolanos con vuelos de la aerolínea estatal Conviasa. Para quienes deseen acogerse a esto deben poseer la nacionalidad venezolana y manifestar su deseo voluntario de volver a su país de origen.

Situación de venezolanos por el mundo

Ciudadanos migrantes venezolanos en la costa de la ciudad de Iquique ubicada al norte de Chile. REUTERS/Alex Diaz NO RESALES. NO ARCHIVES

Ciudadanos migrantes venezolanos en la costa de la ciudad de Iquique ubicada al norte de Chile. REUTERS/Alex Diaz NO RESALES. NO ARCHIVES

Según el representante especial conjunto de la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) y de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), Eduardo Stein, se cuentan “5,7 millones de migrantes y refugiados venezolanos en todo el mundo, y 4,6 millones en América Latina y el Caribe”.

En el caso de las solicitudes de asilo emitidas “son menos de 800 mil, y reconocidos como refugiados hasta marzo del 2021 son 144 mil”, lo que quiere decir que “el resto de la gente se considera forzada a migrar, pero no necesariamente en categoría de búsqueda de refugio, sino que lo que quieren son espacios para echar raíces”.

El Servicio Jesuita a Migrantes (SJM) de Chile ha identificado más de 23 mil ingresos clandestinos desde enero a junio de este año en el país. De esta cifra 17.914 son ciudadanos venezolanos, 3.043 bolivianos, 949 colombianos y 800 haitianos. El 2020 el total de los ingresos clandestinos fue de 16.484.

El SJM identificó que desde el 2010 han ingresado a Chile un total de 68.435 personas de manera clandestina, en su mayoría venezolanos y haitianos que provienen de países cuyos gobiernos están en crisis. Muchas de estos individuos han caminado desde sus territorios de origen a Chile, soportando las inclemencias del clima y el trato de bandas que se dedican al tráfico de personas.

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